martes, 7 de julio de 2015

Me gustas cuando estás, un poco más que cuando no

Me gusta quererte en ratitos y maldecirte en eternidades,
pensar en jamás volver a buscarte,
y un día de estos, en cualquier arranque,
ir directo a encontrarnos.

Soy aficionada de ese deporte extremo,
de buscarte entre las marañas de mi cabello,
que baila feliz por tenerte en frente,
o a la izquierda,
o a la derecha,
o arriba,
o abajo,
o afuera,
o adentro,
o cerca, muy cerca.

Me gusta pensarte cuando el semáforo se pone en rojo,
y olvidarte cuando se pone en verde;
extrañarte cuando está nublado,
y luego ser consciente de que los días de sol son a tu lado.

Me gustas cuando estás, un poco más que cuando no;
y definitivamente me gustas más cuando me voy,
y te dejo pensando: Esta loca no volverá.

Y un día habrás de atinar con la profecía,
y entonces, quizá, más que nunca, me gustarás,
más que Manú Chao,
y sus locas cancioncitas de fondo,
más que el mentol, y la hierba,
más que todo.

Me gusta creer que volveré,
me gusta prometerme que no lo haré otra vez,
me gusta besarte a petición,
y sólo por ello, rompería mi promesa una vez al mes.

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